Desde que me subí por primera vez a una moto, supe que este no era solo un deporte para mí… era mi vida. El sonido del motor, la adrenalina antes de cada salida, la concentración absoluta en cada curva:
Desde que me subí por primera vez a una moto, supe que este no era solo un deporte para mí… era mi vida. El sonido del motor, la adrenalina antes de cada salida, la concentración absoluta en cada curva: